Un nuevo hecho de violencia sacudió al municipio de Tibú, en la región del Catatumbo, Norte de Santander, luego de que un ataque atribuido al Ejército de Liberación Nacional (ELN) dejara como saldo un soldado muerto y siete militares heridos. El atentado ocurrió en la mañana del domingo 24 de mayo de 2026, en medio de operaciones de control territorial y seguridad adelantadas por tropas del Ejército Nacional en esa zona del país.
De acuerdo con la información conocida, los uniformados se encontraban desarrollando labores de vigilancia y protección en áreas rurales de Tibú, especialmente por el contexto de seguridad previo a las elecciones presidenciales programadas para el 31 de mayo, cuando fueron sorprendidos por un ataque con drones cargados con explosivos. Las aeronaves no tripuladas habrían sido utilizadas por integrantes del ELN para lanzar artefactos explosivos directamente sobre la unidad militar.
El impacto de las explosiones provocó la muerte de uno de los soldados profesionales que se encontraba en la zona de operaciones, mientras que otros siete militares resultaron heridos de diferente consideración. Tras el atentado, los lesionados fueron evacuados y trasladados a centros asistenciales cercanos, donde reciben atención médica especializada. Las autoridades mantienen reserva sobre la identidad de las víctimas mientras se notifica oficialmente a sus familiares.
Fuentes militares señalaron que este tipo de ataques evidencia la evolución de las estrategias armadas empleadas por grupos ilegales en regiones como el Catatumbo, donde el uso de drones adaptados con explosivos se ha convertido en una modalidad recurrente para atacar a la fuerza pública. De hecho, durante los últimos meses se han registrado varios hechos similares en distintas zonas del país, especialmente en departamentos golpeados por el conflicto armado y la presencia de estructuras ilegales.
La región del Catatumbo continúa siendo uno de los principales focos de violencia en Colombia debido a la disputa territorial entre grupos armados ilegales, narcotráfico y economías ilícitas. Tibú, considerado uno de los municipios más estratégicos de Norte de Santander, ha sido escenario constante de enfrentamientos, atentados y hostigamientos contra la fuerza pública y la población civil.
Tras conocerse el ataque, las Fuerzas Militares reforzaron las operaciones de seguridad en el sector y desplegaron unidades especiales para intentar ubicar a los responsables del atentado. Asimismo, las autoridades investigan desde qué punto fueron operados los drones utilizados en la ofensiva armada y si existirían más estructuras involucradas en la planeación del ataque terrorista.
El atentado ocurre en un momento de alta tensión en el país por el incremento de acciones violentas atribuidas a grupos armados ilegales en diferentes regiones. En las últimas semanas también se han reportado ataques con explosivos y drones contra bases militares y estaciones de Policía en departamentos como Bolívar, Cauca y Chocó, lo que ha generado preocupación entre las autoridades por la expansión de estas tácticas de guerra.
Mientras avanzan las investigaciones, el Ejército Nacional rechazó el ataque y reiteró que continuará adelantando operaciones ofensivas en el Catatumbo para contrarrestar el accionar de las estructuras armadas ilegales que delinquen en esa zona fronteriza con Venezuela.











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