En la tarde del jueves 25 de junio se registró una grave situación de orden público sobre la Troncal de Occidente, en jurisdicción del municipio de Valdivia, en el norte de Antioquia, luego de que fueran hallados dos cilindros con explosivos instalados a un costado de la carretera. El hecho obligó a suspender por varias horas el tránsito sobre este importante corredor vial que comunica a Medellín con la Costa Caribe, mientras las autoridades adelantaban las labores para neutralizar la amenaza.
De acuerdo con la información entregada por el Ejército Nacional, la principal hipótesis apunta a que los artefactos explosivos habrían sido instalados por presuntos integrantes del Grupo Armado Organizado Residual (GAO-r) Estructura 36, una organización ilegal que mantiene presencia en esta zona del departamento y que ha sido señalada en repetidas ocasiones por acciones violentas contra la Fuerza Pública y la población civil.
Tras el hallazgo, unidades especializadas del Grupo Marte llegaron al lugar para inspeccionar la zona y desarrollar un procedimiento técnico de desactivación controlada. El operativo se realizó bajo estrictas medidas de seguridad con el propósito de eliminar cualquier riesgo para quienes transitaban por el sector y permitir el restablecimiento de la movilidad en el menor tiempo posible. Según el reporte oficial, la intervención concluyó sin que se presentaran personas lesionadas ni afectaciones adicionales.
Mientras se desarrollaban estas maniobras, las tropas desplegaron un amplio dispositivo de seguridad para proteger a los viajeros que permanecían detenidos en la carretera. Videos grabados por ciudadanos y difundidos en redes sociales mostraron los momentos de tensión que se vivieron durante el procedimiento, pues en medio de la operación se escucharon varias ráfagas de fusil, situación que generó temor entre quienes permanecían cerca del lugar a la espera de que se habilitara nuevamente el paso.
Medios regionales informaron que la intervención militar no solo evitó una posible explosión sobre la vía, sino que también permitió poner a salvo a cerca de 41 pasajeros que viajaban en un bus intermunicipal de la empresa Rápido Ochoa. Asimismo, las autoridades realizaron la verificación de un camión cisterna que transportaba líquido inflamable, cuya cercanía con los explosivos representaba un riesgo considerable en caso de una detonación.
Este nuevo episodio vuelve a poner en evidencia la compleja situación de seguridad que enfrenta el norte de Antioquia. La Troncal de Occidente ha sido escenario de varios hechos violentos durante los últimos meses. Uno de los más recientes ocurrió en mayo, cuando hombres armados, atribuidos al Ejército de Liberación Nacional (ELN), interceptaron e incendiaron un bus de servicio público y varios vehículos de carga en el sector de Crucecitas, también en jurisdicción de Valdivia. En aquella ocasión, los responsables abandonaron un cilindro metálico y una bandera alusiva a ese grupo armado, lo que obligó igualmente a cerrar la carretera mientras expertos antiexplosivos verificaban la existencia de amenazas.
Las autoridades continúan adelantando las investigaciones para establecer con precisión las circunstancias del nuevo hostigamiento y determinar la responsabilidad de los grupos armados ilegales que operan en la región. Entretanto, el Ejército mantiene presencia militar sobre este corredor estratégico con el fin de garantizar la seguridad de los habitantes y de los miles de conductores que diariamente utilizan esta vía nacional.









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