El asesinato de Rosa Mayerly Olaya Coronado, trabajadora de Homecenter en Soacha, sigue causando dolor e indignación. Lo que inicialmente fue presentado por algunas versiones como un ataque repentino, hoy toma un giro más grave: según la Fiscalía, detrás del crimen habría existido una cadena de acoso, persecución e intimidación que venía desde meses atrás.
El caso ocurrió el domingo 12 de julio, dentro del almacén Homecenter ubicado en el Centro Comercial Mercurio, en Soacha, donde Mayerly cumplía su jornada laboral. Allí, un hombre habría ingresado al establecimiento y presuntamente la atacó con arma blanca.
La víctima fue trasladada a un centro asistencial, pero falleció debido a la gravedad de las heridas.
No era su expareja: habría sido un hombre que la acosaba
Uno de los puntos más importantes que se ha venido aclarando es que el señalado agresor no sería expareja sentimental de Mayerly, como se dijo inicialmente en algunas versiones.
De acuerdo con la información conocida, se trataría de un hombre que la habría conocido en febrero de este año en su lugar de trabajo y que, según la Fiscalía, empezó a acosarla luego de que ella rechazara una propuesta para iniciar una relación sentimental.
Desde ese momento, el presunto agresor habría mantenido conductas de seguimiento, hostigamiento e intimidación contra la mujer.
La Fiscalía reveló antecedentes de acoso
Según la Fiscalía, el caso no habría comenzado el día del ataque. Las investigaciones apuntan a que Mayerly ya venía siendo víctima de una situación de acoso que se habría extendido durante varios meses.
Incluso, se conoció que en dos oportunidades habría sido necesaria la intervención de la Policía para acompañarla desde su lugar de trabajo hasta su residencia, con el fin de evitar el hostigamiento del que era objeto.
También se informó que el señalado agresor habría llegado hasta la vivienda de la madre y del excompañero sentimental de la víctima para buscarla e intimidarla.
Estos detalles aumentan la indignación, pues dejan una pregunta dolorosa: ¿cuántas señales de alerta existían antes de que ocurriera el crimen?
Homecenter se pronunció
Tras el feminicidio, Homecenter emitió un comunicado en el que lamentó profundamente lo ocurrido y rechazó cualquier forma de violencia contra las mujeres.
La compañía aclaró que el presunto agresor no tenía ningún vínculo laboral con la empresa, desmintiendo versiones que circularon inicialmente en redes sociales.
Además, informó que desde el momento de los hechos activó sus protocolos de atención y emergencia, brindó primeros auxilios, coordinó el traslado de Mayerly a un centro asistencial y ofreció acompañamiento humano, psicológico y social a la familia y al equipo de trabajo.
Homecenter también aseguró que está colaborando con las autoridades para el esclarecimiento de lo ocurrido.
El señalado agresor no aceptó cargos

El hombre capturado fue presentado ante un juez de control de garantías. La Fiscalía le imputó el delito de feminicidio agravado, cargo que no fue aceptado.
Sin embargo, el juez decidió imponerle medida de aseguramiento en centro carcelario mientras avanza el proceso judicial.
Un caso que golpea a Soacha
El crimen de Rosa Mayerly Olaya Coronado no solo enluta a su familia y compañeros de trabajo. También golpea a Soacha y vuelve a encender las alarmas sobre la violencia contra las mujeres, el acoso persistente y la falta de respuestas efectivas antes de que una amenaza termine en tragedia.
Este caso deja una reflexión urgente: el acoso no puede seguir siendo minimizado. Cuando una mujer denuncia, cuando pide ayuda o cuando se evidencia una persecución constante, la respuesta institucional y social debe ser rápida, seria y protectora.
El video de los hechos
Este medio cuenta con video relacionado con los hechos ocurridos dentro del establecimiento comercial, material que permite dimensionar la gravedad del caso y la reacción de las personas que se encontraban en el lugar.
Las imágenes hacen parte de un caso que hoy está en manos de las autoridades y que la ciudadanía espera que avance con justicia, claridad y responsabilidad.










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