El escalador Blair Miller, de 23 años, murió el pasado 1 de octubre tras sufrir un accidente mientras realizaba un ascenso en solitario en ‘El Capitán’, una de las formaciones rocosas más emblemáticas del Parque Nacional de Yosemite, en Estados Unidos.
El trágico hecho ocurrió durante el descenso de la pared de granito, reconocida por su imponente altura de más de 900 metros, que atrae a cientos de escaladores cada año por su complejidad técnica. Según el relato de su madre, Jeanine Moorman, las bolsas que transportaban los implementos del joven se habrían atascado en la infraestructura, y al intentar liberarlas, perdió el equilibrio y cayó al vacío.
El fotógrafo Tom Evans, testigo habitual de las escaladas en la zona, respaldó esta versión y explicó que la cuerda que Miller utilizaba no tenía las condiciones adecuadas para recuperar el equipo, lo que habría provocado el fatal desenlace.
La noticia del fallecimiento fue confirmada por su padre, Dylan Miller, a través de una publicación en redes sociales que conmovió a la comunidad montañista:
“Con gran pesar, debo decirles que mi increíble hijo falleció hoy en un accidente de escalada, tengo el corazón hecho pedazos”, escribió.

El Servicio Nacional de Parques, encargado de la seguridad en Yosemite, informó del hecho a los familiares, aunque no emitió un comunicado oficial. El área fue cerrada temporalmente para permitir las labores de investigación, mientras que otros sectores del parque permanecieron abiertos con operaciones limitadas.
La madre del joven lo recordó como “un alma alegre, apasionada por la naturaleza y los animales”, y destacó que había cursado estudios de ingeniería en la Universidad Estatal de Montana, aunque había decidido tomarse un tiempo para dedicarse a su mayor pasión: la escalada.
El fallecimiento de Miller ha generado profundo pesar en la comunidad alpinista internacional, que lo describió como un deportista talentoso, amable y comprometido con el respeto por la montaña.










Deja un comentario