La capital sumó un nuevo hito urbano con la recuperación del bajopuente de la calle 53 con carrera 30, un lugar que durante años fue sinónimo de inseguridad, malos olores y abandono. Hoy, ese mismo punto se convirtió en un corredor cultural, comercial y comunitario que marca el inicio de un ambicioso plan para revitalizar 17 estructuras similares en la ciudad.
Un cambio visible que nació desde la comunidad
Quienes viven en Galerías, Nicolás de Federmán y Belalcázar recuerdan cómo era pasar por allí: rápido, con desconfianza y evitando mirar alrededor. El espacio, oscuro y deteriorado, funcionaba más como un refugio improvisado que como un punto de tránsito seguro.
Esa percepción cambió tras una inversión de $1.326 millones, con la que la Alcaldía Mayor y el Dadep intervinieron 1.407 metros cuadrados. El proyecto incluyó muralismo, jardines, nueva iluminación, urbanismo táctico, un salón multipropósito y —por primera vez— dos locales comerciales a nivel bajo puente.
“Queríamos que este lugar dejara de ser una zona muerta y se convirtiera en un punto de encuentro”, señalaron desde el Dadep durante la entrega del espacio.
Un puente convertido en galería, café y barbería

Las columnas antes grises hoy son un recorrido artístico: figuras de guacamayas, medusas, patrones geométricos y colores vibrantes cubren toda la estructura. A esto se suman jardineras, materas, árboles nuevos y una escalera-piano que aporta vida y color al paso peatonal.
El proyecto no solo se enfocó en la estética. Debajo del puente ahora funcionan una cafetería y una barbería tradicional del sector, una apuesta por dinamizar la economía barrial y traer actividad permanente al espacio.
Para la directora del Dadep, Lucía Bastidas, la filosofía es clara:
“La idea no es expulsar a nadie del espacio público, sino volverlo productivo para que la comunidad lo use, lo cuide y lo sienta suyo”.
Un modelo de ciudad administrado por los vecinos
La transformación no quedó en manos del Distrito, sino de quienes mejor conocen el territorio. Durante cinco años, la administración del espacio estará a cargo de la Asociación Cívica Centro Artístico y Cultural Galerías (AsoGalerías CAC 53), una organización comunitaria que por décadas soñó con renovar la zona.
Su tarea será liderar actividades culturales, mantener el mobiliario y garantizar que el bajopuente siga siendo un punto seguro y activo. La Alcaldía seguirá haciendo presencia con acompañamiento técnico y acciones pedagógicas.
Una estrategia que crecerá a 17 puentes más
Este es el segundo bajopuente entregado dentro de la estrategia “Puentes que unen”. El primero fue el de la calle 45 con carrera 30, y ahora vienen 15 más, que se intervendrán antes de junio de 2026.
Entre los próximos puntos están:
- Av. Las Américas con carrera 30
- Autopista Norte con calle 127
- Autopista Norte con calle 92
- Calle 116 con carrera 9
- Av. Boyacá con calle 63
- Autopista Sur con Av. Villavicencio (donde habrá la primera cancha de pádel bajo un puente en Bogotá)
Cada bajopuente tendrá un enfoque diferente: cultural, comercial, deportivo o ambiental.

El reto del metro y las nuevas troncales
Con las obras del metro aéreo y nuevas infraestructuras elevated, Bogotá tendrá más puentes, columnas y zonas de sombra que podrían convertirse en puntos de riesgo. Por eso, el Distrito planea replicar el modelo para prevenir la degradación de estos lugares.
Se evalúan alternativas como jardines verticales, espacios culturales, galerías urbanas y usos comerciales que garanticen presencia constante en los entornos.
La transformación del bajopuente de la calle 53 muestra que la recuperación urbana no depende solo del cemento, sino de la vida que logre surgir allí. El desafío será mantener estos lugares activos, seguros y con sentido comunitario.











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