Un insólito y perturbador hecho generó indignación entre los habitantes de Landázuri, Santander, luego de que una mujer irrumpiera en el cementerio El Sagrado Corazón y profanara la tumba de un joven identificado como Diego Expedito Moreno Rojas.
De acuerdo con versiones preliminares, el suceso ocurrió en la mañana del miércoles 22 de octubre, cuando la mujer llegó al camposanto con artículos de aseo, una muda de ropa, cervezas y cigarrillos. Acto seguido, retiró la lápida, abrió el ataúd y comenzó a hablarle al cuerpo en estado de descomposición, afirmando que deseaba “bañarlo y cambiarle la ropa”.
La escena, registrada en varios videos difundidos en redes sociales, desató una ola de repudio entre los residentes del municipio y los internautas. Testigos aseguran que el sepulturero intentó detenerla y le advirtió sobre la gravedad del acto, pero la mujer respondió desafiante: “No me importa, así me cueste la vida”, mientras encendía una veladora junto a la tumba.
Momentos después, familiares del joven llegaron al lugar y, entre gritos y confusión, la Policía de Santander tuvo que intervenir para controlar la situación. Los uniformados redujeron a la mujer y la retiraron del sitio, mientras el sepulturero sellaba nuevamente la bóveda.
Hasta el momento, las autoridades no han confirmado si la mujer fue judicializada, aunque el hecho está siendo investigado por el delito de profanación de sepultura, contemplado en el Código Penal colombiano.
El párroco Bayron Alexander Martínez, encargado de la iglesia del municipio, confirmó que la tumba pertenece a Diego Expedito, un joven de 19 años asesinado en julio de 2025 en Cimitarra tras una discusión en el parque principal. Su trágica muerte —y ahora este desconcertante episodio— han dejado consternada a toda la comunidad.
El caso ha generado un amplio debate en redes sociales, donde muchos usuarios piden atención psicológica para la mujer y mayores medidas de seguridad en los cementerios de la región.











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