La comunidad de Carmen de Apicalá, se ha visto conmocionada tras el ataque a la mascota que ingresó al hogar en busca de comida.
Según denuncias de vecinos, la perrita ingresó al predio del agresor en busca de alimento. Al ser descubierta, el hombre no sólo la amenazó, sino que la agredió violentamente con un arma cortopunzante, los responsables presuntamente intentaron ocultar al animal lesionado en un vehículo, pretendiendo abandonarla envuelta en una lona, a pesar de su estado crítico.
Los obreros que estaban cerca reaccionaron ante el intento de ocultamiento, alertaron a la comunidad y colaboraron con la policía para la captura del agresor en el momento oportuno.
La perrita presentó heridas graves en la columna vertebral. los residentes y organizaciones animalistas estuvieron en la búsqueda de una clínica que acepte su atención especializada con urgencia.

Este caso no sólo genera indignación por la violencia, sino que se trata del maltrato animal con presencia de menores de edad en el entorno, y la agresión fue amenazada de ser ocultada.
En Colombia, la Ley 1774 de 2016 tipifica el maltrato animal como delito, con penas que pueden oscilar entre 12 y 36 meses de prisión, además de multas y sanciones accesorias. El caso podría escalar ante el grupo especializado de la Fiscalía para maltrato animal (GELMA) si se confirma que hubo ocultamiento o tentativa de asesinato del animal.
Vecinos y organizaciones protectoras de animales del municipio han solicitado una investigación exhaustiva, castigo ejemplar y seguimiento al estado de la perrita. Además, exigen que se revisen los mecanismos de control y sanción frente a casos de maltrato en zonas residenciales.
El ataque denunciado más allá del acto repudiable, el municipio y las autoridades tienen la oportunidad de enviar un mensaje firme: la vida y la dignidad de los animales importan tanto como la de las personas. La detención del agresor es un primer paso, pero la justicia, el tratamiento de la víctima y la prevención serán la prueba real de compromiso.
Escrito por: Manuel Buitrago











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