La planta de ensamble posiciona al país como referente en movilidad sostenible
En Cota, Cundinamarca, comenzó a funcionar la primera ensambladora de buses eléctricos de Colombia, una noticia que marca un hito en la transformación industrial del país y refuerza la apuesta por un modelo económico basado en energías limpias.
El proyecto, desarrollado por la alianza entre la japonesa Hino, la china BYD y la colombiana Superpolo, permitirá fabricar chasis y carrocerías nacionales que impulsarán la movilidad eléctrica en Bogotá y Soacha, y abrirán la puerta a mercados de exportación en toda América Latina.
Un salto hacia la independencia tecnológica La planta, que iniciará operaciones completas entre noviembre de 2025 y junio de 2026, ensamblará cerca de 200 buses eléctricos, destinados en su mayoría al sistema de transporte urbano. Este avance no solo reemplazará gradualmente los vehículos a combustión, sino que también permitirá desarrollar conocimiento técnico y empleo especializado dentro del país. “El hecho de que podamos fabricar estos vehículos aquí nos pone en la ruta de la soberanía tecnológica y la descarbonización”, resaltó el presidente Gustavo Petro durante la presentación del proyecto, al destacar el trabajo conjunto entre ingenieros colombianos y empresas internacionales.

Políticas y beneficios para la industria automotriz El Gobierno nacional prepara un nuevo marco arancelario que beneficiará la importación de partes para buses eléctricos y la incorporación de tecnología en los procesos de ensamblaje. Asimismo, el Ministerio de Comercio, Industria y Turismo confirmó que se destinarán recursos específicos en el presupuesto nacional para renovar las flotas de transporte público, de modo que los sistemas urbanos migren hacia unidades eléctricas en los próximos años. Estas acciones se complementan con instrumentos de política industrial como el IAMAS y el IAMA, que eliminan aranceles a quienes produzcan o ensamblen en Colombia, y con la actualización del Certificado de Reembolso Tributario (CERT), diseñado para estimular las exportaciones con valor agregado.
Reindustrialización con enfoque verde
Para la ministra Diana Marcela Morales Rojas, esta planta representa mucho más que un avance técnico: es una oportunidad de reindustrializar el país y de posicionarlo como líder en la producción de vehículos eléctricos en América Latina.
“El ensamble nacional no solo impulsa la innovación y el valor agregado, sino que se alinea con la meta de una transición energética justa y sostenible”, afirmó.
Un futuro conectado y sostenible
La llegada de esta ensambladora refuerza el papel de Cundinamarca como epicentro del nuevo modelo de transporte limpio del país. A mediano plazo, la visión incluye ampliar la fabricación hacia sistemas férreos y regiotrams, integrando la movilidad eléctrica con proyectos estratégicos como el Metro de Bogotá.
De esta manera, Colombia avanza hacia una movilidad moderna, menos contaminante y con capacidad de exportar conocimiento y tecnología al resto del continente.
Diego Buitrago Prieto











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