El país americano ha emitido una alerta para operadores aéreos debido a un incremento significativo de operaciones militares en zonas cercanas a Venezuela, una señal clara de que las tensiones en el Caribe están escalando nuevamente.
¿Qué dice la alerta?
La FAA (Administración Federal de Aviación de Estados Unidos) emitió dos avisos de seguridad, conocidos como NOTAM, para los espacios aéreos designados como FIR Maiquetía (controlado desde Venezuela) y FIR San Juan (Puerto Rico). Estos avisos advierten de una “situación potencialmente peligrosa” derivada del aumento de operaciones militares, y afectan todas las altitudes: desde sobrevuelos hasta aterrizajes y despegues.
Además, las aerolíneas estadounidenses deben reportar con 72 horas de anticipación cualquier vuelo en esas regiones y reportar incidentes inmediatamente al centro de operaciones de la FAA.
Estas alertas estarán vigentes hasta el 19 de febrero de 2026, según los NOTAM emitidos.
¿Por qué se emite la alerta?
El mensaje de la FAA coincide con informes sobre una intensificación del despliegue militar estadounidense en el Caribe, lo que incluye tanto vuelos como presencia naval. Según fuentes, Estados Unidos ha desplegado aviones de combate de última generación (como los F-35) en Puerto Rico.
Venezuela, por su parte, ha denunciado una “provocación militar” y alertado que se han detectado al menos cinco vectores aéreos con características de aviones de combate muy cerca de su costa.
Esta situación refleja una escalada en la rivalidad entre Washington y Caracas, en un contexto en que EE. UU. argumenta estar reforzando su presencia militar para combatir el narcotráfico en la región.
Países aliados de Venezuela, como Irán, ya han expresado su preocupación: califican el despliegue militar estadounidense como un peligro para la paz en América Latina.
El propio régimen venezolano ha elevado su nivel de alerta militar, activando un plan de defensa nacional con preparación de todas sus fuerzas armadas y milicias.
La alerta aérea emitida por EE. UU. evidencia que la tensión en la región caribeña no es solo naval, sino también aérea. Las maniobras militares estadounidenses cerca de Venezuela, junto a las denuncias de Caracas, apuntan a una situación que podría derivar en confrontaciones más serias si no se maneja con cautela. Para los operadores aéreos, el llamado es claro: máxima precaución.











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