Tras semanas de polémica, el Gobierno nacional, mediante la DIAN y el Ministerio de Hacienda de Colombia, anunció que la retención en la fuente del 1,5 % para pagos digitales con plataformas como Nequi, Daviplata y Bre‑B quedará finalmente en cero.
¿De dónde partía la propuesta y por qué generó debate?
En octubre de 2025, el Ministerio de Hacienda presentó un borrador de decreto que pretendía aplicar una retención en la fuente del 1,5 % a pagos digitales que constituían ingreso para el vendedor, utilizando plataformas como Nequi, Daviplata, Bre-B o pagos por códigos QR.
La lógica del Gobierno era corregir una asimetría regulatoria: los pagos con tarjetas débito o crédito ya tenían retención, mientras los digitales no. Ahora bien, la propuesta generó fuertes críticas. Desde gremios como Asobancaria, especialistas tributarios y fintechs se advirtió que la medida podría:
- Desincentivar el uso de medios digitales, fomentando el efectivo.
- Afectar especialmente a personas de estratos bajos, microcomerciantes o usuarios que dependen de estos canales para sus ingresos.
- Aumentar los costos operativos para pequeñas transacciones.
Ante esto, la DIAN decidió modificar el borrador: la retención pasa ahora a 0 %, tanto en pagos digitales como en transacciones con tarjetas débito o crédito.
¿Qué cambia para los usuarios y comercios?
Para usuarios individuales y transacciones informales:
- No se cobrará retención automática del 1,5 % en pagos entre personas, por servicios puntuales o en plataformas como Nequi, Daviplata o Bre-B.
- Las operaciones de bajo valor por medio digital mantienen la gratuidad asociada al sistema.
Para comercios y personas que reciben pagos por servicios o ventas:
- Si bien la medida individual se elimina, queda abierta la posibilidad de que la DIAN revise operaciones consideradas ingresos tributarios y aplique retención u obligación de declarar en otro momento.
- Mejora la competitividad de canales digitales, especialmente para microempresas y comercios que dependían de estos medios.
Riesgos que no desaparecen
Aunque se eliminó la retención, persisten los mecanismos de control: la DIAN mantiene la facultad de requerir información si las transferencias superan ciertos topes (por ejemplo, 210,5 UVT mensual) y pueden generarse obligaciones adicionales, el efecto de formalización solo se logra si el sistema digital se fortalece: infraestructura, educación financiera y supervisión seguirán siendo clave.
¿Por qué la DIAN dio marcha atrás?
El director encargado de la DIAN, Carlos Emilio Betancourt, explicó que recibieron más de 170 comunicaciones que advertían que la retención al 1,5 % podría impulsar el uso del efectivo y debilitar la trazabilidad de las operaciones, escenario adverso para la lucha contra la evasión.
El ministro de Hacienda, Germán Ávila, afirmó que el Gobierno “escucha la voz de los ciudadanos” y que el nuevo enfoque se enmarca en fomentar medios digitales y una cultura tributaria moderna.
Conclusión
La decisión de la DIAN de eliminar la retención del 1,5 % a pagos digitales no es un simple ajuste técnico: marca un giro de política tributaria hacia la digitalización, formalización e inclusión financiera.
Aunque el alivio es inmediato, el verdadero reto será que el país aproveche este espacio para fortalecer la infraestructura digital, mejorar la educación financiera y garantizar que los pagos no solo sean fáciles, sino también estén integrados al sistema formal.
Mientras tanto, millones de usuarios y comerciantes respiraron con alivio: sus transacciones ya no tendrán un descuento automático que generaba temor y confusión.











Deja un comentario