Las tensiones diplomáticas entre Estados Unidos y Colombia se agudizan luego de que el presidente estadounidense Donald Trump lanzara una fuerte acusación contra su homólogo Gustavo Petro, calificándolo de “líder del narcotráfico” y anunciando el recorte de la ayuda económica destinada a la lucha antidrogas.
A través de su red social Truth Social, Trump escribió:
“El presidente de Colombia, Gustavo Petro, es un líder del narcotráfico que fomenta fuertemente la producción masiva de drogas en campos grandes y pequeños, en toda Colombia”.
El mensaje, que rápidamente se viralizó, llega en medio de una relación bilateral marcada por los choques políticos, la desconfianza mutua y las diferencias sobre el combate al narcotráfico en el continente.
El trasfondo: Colombia, “descertificada” por Estados Unidos
Las declaraciones de Trump se producen semanas después de que Estados Unidos descertificara a Colombia en materia de lucha contra el narcotráfico, señalando un aumento en los cultivos de hoja de coca y la producción de cocaína durante el último año.
Aunque en ese momento Washington no retiró la ayuda económica, el nuevo anuncio representa un golpe directo al presupuesto de cooperación binacional, que anualmente supera los 400 millones de dólares en asistencia técnica, militar y logística.
El mandatario estadounidense aseguró que “estos pagos, ni cualquier otra forma de subsidio, ya no se realizarán a Colombia”, argumentando que la estrategia antidrogas de Petro ha fracasado y que “los recursos norteamericanos se han convertido en una estafa a largo plazo contra los contribuyentes de EE. UU.”.
Un conflicto que escala
El pronunciamiento de Trump también responde al reclamo reciente del presidente Petro, quien cuestionó las operaciones militares estadounidenses en el mar Caribe, tras la muerte de un colombiano durante un operativo antidrogas.
Trump, en su publicación, lo acusó de permitir el crecimiento del narcotráfico en su país y advirtió que, si Colombia no actúa, Estados Unidos “cerrará los campos de coca por su cuenta”.
“Petro, un líder poco valorado y muy impopular, con una nueva boca hacia Estados Unidos, debería cerrar estos campos de exterminio de inmediato, o Estados Unidos se los cerrará, y no lo hará de manera agradable”, puntualizó el mandatario republicano.

Reacciones y consecuencias
Ante los señalamientos, el presidente Gustavo Petro respondió con contundencia a través de su cuenta en X (antes Twitter), calificando las palabras de Trump como “engañosas y mal informadas”. El mandatario colombiano aseguró que el expresidente estadounidense “está engañado por sus logias y asesores” y defendió su gestión en materia de paz y lucha contra el narcotráfico.
“Tratar de impulsar la paz de Colombia no es ser narcotraficante”, escribió Petro, recordando que ha sido “el principal enemigo que tuvo el narcotráfico en Colombia en el siglo XXI”.
El jefe de Estado también invitó a Trump a “leer bien a Colombia y determinar en qué parte están los narcos y en qué parte están los demócratas”, en una clara alusión al pasado político y a las tensiones ideológicas que dividen a ambos gobiernos.
Un discurso con trasfondo político
El ataque de Trump también se interpreta dentro del contexto de la política interna de Estados Unidos. En medio de su segundo mandato, el presidente republicano ha endurecido su retórica contra gobiernos de izquierda en América Latina, retomando un discurso de mano dura frente al narcotráfico y la migración irregular.
Sin embargo, desde Colombia, distintos sectores políticos consideran que sus declaraciones no solo son una provocación diplomática, sino una forma de desviar la atención de los problemas internos del país norteamericano y reafirmar su base conservadora.











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