La administración de Julián Sánchez, conocido como “Perico”, ha convertido las redes sociales en uno de sus principales canales para exponer denuncias ciudadanas y señalar públicamente a quienes considera responsables de diferentes problemáticas del municipio. Sin embargo, cuando las mismas denuncias continúan apareciendo días después, el debate deja de centrarse en la comunicación y comienza a medir la efectividad de la gestión.
El caso más reciente tiene como protagonista el servicio de recolección de residuos. Una problemática que el propio alcalde reconoció públicamente, pero que, según las denuncias ciudadanas, continúa afectando a diferentes sectores de Soacha.
La denuncia salió de la Alcaldía
El pasado 9 de julio, el mandatario publicó un mensaje en sus redes sociales cuestionando a la empresa Urbaser por modificar las frecuencias de recolección sin una adecuada socialización. Según explicó, la falta de horarios definidos impedía que los ciudadanos cumplieran la norma y terminaba dejando la basura durante horas en las calles.
Incluso fue más allá al calificar a la empresa como el “enemigo público de la ciudad”, trasladando la responsabilidad del problema al operador encargado del servicio de aseo.
Las calles cuentan otra historia
Dos días después de esa publicación, las denuncias ciudadanas no desaparecieron. Por el contrario, nuevos reportes en redes sociales continuaron mostrando acumulación de residuos y expresando inconformidad por la falta de soluciones.
Una de las publicaciones resume el sentir de varios habitantes:
“En Soacha la basura no puede seguir siendo un juego de culpas entre la empresa y la administración. La ciudadanía no necesita señalamientos; necesita soluciones reales, rutas claras y un servicio que responda.”
La preocupación de la comunidad ya no se limita a señalar quién tiene la responsabilidad. Lo que muchos ciudadanos reclaman es que, después de reconocer públicamente el problema, las soluciones aún no se reflejan en las calles.
¿Denunciar es suficiente?
Las redes sociales permiten visibilizar las problemáticas del municipio y acercar la administración a la ciudadanía. No obstante, cuando un mismo inconveniente continúa generando denuncias pocos días después de haber sido reconocido por el propio gobierno local, surge una pregunta inevitable sobre la efectividad de las acciones implementadas.
La gestión pública no se limita a identificar las fallas. También implica coordinar respuestas, ejercer control sobre los operadores y garantizar que las medidas adoptadas produzcan resultados visibles para la comunidad.
Más allá de Urbaser
La prestación del servicio de aseo es responsabilidad de la empresa operadora, pero también requiere supervisión y seguimiento por parte de la administración municipal. Cuando los ciudadanos siguen reportando acumulación de residuos, el debate deja de ser exclusivamente sobre la empresa y también alcanza a quienes tienen el deber de vigilar el cumplimiento del servicio.
En ese escenario, la discusión no gira únicamente alrededor de las denuncias hechas en redes sociales. También se centra en la capacidad institucional para transformar esas denuncias en soluciones concretas y sostenibles.
La pregunta que permanece
El propio alcalde reconoció que existía una falla en la prestación del servicio de recolección y responsabilizó públicamente a la empresa encargada de la operación. Sin embargo, las denuncias ciudadanas continuaron apareciendo apenas unos días después de ese pronunciamiento.
La pregunta que hoy permanece en las calles de Soacha no es quién identificó el problema. La verdadera inquietud es por qué, si la administración ya conocía la situación y la hizo pública, la inconformidad de los ciudadanos sigue siendo la misma.
En política, las redes sociales pueden amplificar los problemas y posicionar un discurso. Pero la gestión termina evaluándose por los resultados. Mientras la basura continúe acumulándose y las denuncias se repitan, la discusión seguirá siendo menos sobre las publicaciones y más sobre la capacidad de la administración para ofrecer respuestas efectivas.










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